Convento“Santa
María de la Asunción” 
Filosofado
Zapopan, Jalisco
La comunidad está comprometida en la actuación del carisma de la Orden, principalmente en el servicio de la formación de los jóvenes prenovicios; ellos, al igual que los de otras congregaciones, realizan sus estudios en el Instituto Libre de Filosofía y Ciencias de los padres jesuítas, quienes pretenden que los estudiantes logren un conocimiento hondo y sistemático del hombre y de la sociedad, desde los principales problemas y tópicos de la filosofía y de las ciencias sociales, en una perspectiva histórica.
Otras actividades y compromisos de la comunidad son: el servicio de las publicaciones propias de la Orden, entre ellas, la revista María y sus Siervos. La extensión a esta ciudad de Guadalajara del bienio mariológico —curso de verano— del Centro Mariano de la ciudad de México y, unido a ello, otros cursos y conferencias, retiros, pláticas radiofónicas, entrevistas en los diarios, sobré temas marianos.
El acompañamiento a grupos juveniles y vocacionales, como el de "Siervos de María en Familia". La asistencia a la Orden Seglar de los Siervos de María. El servicio de capellanía a la Congregación de Religiosas Siervas de María Ministras de los Enfermos, y a las Siervas de María Dolorosa de Nocera. Servicios ministeriales en el propio convento y en algunas parroquias vecinas. Además, uno de los frailes y, en ocasiones, también los prenovicios, participan en un proyecto de inserción con los más pobres en la región de la montaña de Guerrero, entre los indígenas nahuas, tlapanecos y mixtécos.
La presencia de los Siervos de María en Guadalajara se remonta al año de 1979. En el Capítulo Vicarial de ese año se habló del "Plan Global para las Casas de Formación"; traslado del seminario menor a provincia; de los filósofos a Xochimilco, y de los teólogos a Guadalajara.
En marzo de 1980, el vicario provincial fray Clemente M. Francescon, OSM, y fray Ángel M. Vedelgo, OSM, iniciaron las gestiones con el arzobispo, cardenal José Salazar López, a través de unas familias, tanto de El Paso, Texas, como de la misma Guadalajara; amistades cercanas del cardenal.
La
Reunión de los frailes en 1980 y el Consejo Vicarial asumieron la
tarea del traslado.
Con el beneplácito expresado oralmente por el cardenal, la vida de la
comunidad inició en agosto de 1980 con fray Valerio M. Maccagnan, OSM,
como maestro, y ocho "promesos" teólogos. El prior, fray Egidio
M. Pasquon —en ese momento, de vacaciones en Italia— llegaría
dos meses más tarde. El 11 de septiembre los teólogos comenzaron
las clases en el seminario mayor de la arquidiócesis.
Temporalmente (dos años y medio) la casa de formación ocupó un espacio que las hermanas de la Congregación de María Reparadora ofrecieron en renta, un lugar llamado "Manresa", con catorce cuartos, situado en la calle Francisco de Quevedo núm. 180, Sector Juárez.
Con carta fechada el 14 de septiembre de 1981 y dirigida al vicario provincial, el cardenal concedió el permiso provisional por dos años, "para que establezcan una casa de formación en esta diócesis, conforme lo ha solicitado usted en carta fechada el 12 de julio de este año".
El 20 de septiembre de 1982, memoria de la Dedicación de la Basílica de Monte Senario, a cinco meses de colocada la primera piedra (17 de abril), se inauguró el nuevo seminario teológico servita en la calle Cordilleras 1233, Colonia Prado Tepeyac. La ceremonia de bendición fue presidida por Mons. Ramón Godínez, obispo auxiliar de la arquidiócesis. "Aquí en Guadalajara, casi a los 750 años de fundación de la Orden, hoy, bajo la advocación de la Virgen de la Asunción..., la Orden dedica esta casa a su celestial fundadora. El padre prior, fray Egidio M. Pasquen, OSM, quiso que en la avenida de las Cordilleras, en donde se ubica el seminario, el nuevo edificio llevara el número 1233 que recuerda el inicio tradicional de la Orden de los Siervos de María" (palabras del vicario provincial, fray Miguel M. Stocco, OSM, en el día de la inauguración).
El 13 de octubre, la comunidad se trasladó al nuevo seminario (no había luz todavía). El 23 acarrearon los últimos muebles desde la casa rentada por las "Reparadoras". "No hay gas en el seminario nuevo... gran fogata en el patio para preparar la comida... algo de poesía y algo de pobreza..." (de la Crónica conventual).
La aprobación definitiva de la Orden en Guadalajara fue concedida por el mismo cardenal el 7 de enero de 1984, en carta dirigida al vicario provincial, fray Miguel M. Stocco, OSM: "Después de dos años de permanencia en esta ciudad, y habiendo resultado positiva la experiencia, doy mi asentimiento para que en forma definitiva se establezca la casa teologado de los Siervos de María, y se proceda a dar el decreto definitivo de erección canónica, conforme los estatutos propios de la Orden". La formal erección canónica se dio por decreto capitular y con votación unánime en el Capítulo Vicarial de 1985.
El mismo Capítulo Vicarial de 1985 decretó la unión de las casas de formación de filosofía y teología, confiando su realización al Consejo, que designó la ciudad de Guadalajara como sede para ambos periodos de formación. Motivos: favorecer una línea de formación continua después del noviciado, hacer más orgánico el curso filosófico y teológico, falta de formadores, ahorro de personal con la posibilidad de capacitar frailes en el campo de la formación. Los filósofos se inscribieron en el Instituto de Filosofía de los Misioneros del Espíritu Santo, mientras que los teólogos continuaron en el seminario mayor arquidiocesano.